Paranoia, La Matrix

Mis obras nacen en una zona profunda, un territorio que trabaja en silencio hasta el momento de la creación donde la imagen se despliega, casi lúdica. Hay allí algo que me excede, una energía que toma forma antes de volverse pensamiento. Me interesa ese punto incierto en el que nos volvemos víctimas de lo que hemos creado y el de los mandatos culturales que modelan y conforman nuestras elecciones de vida.

Mi trabajo no ofrece respuestas ni discursos cerrados. Cada obra es una pregunta abierta donde conviven lo íntimo y lo colectivo. Aspiro a que quien la contemple pueda reconocerse en esa tensión compartida, y asumir sin certezas la complejidad de nuestro presente.

Nota de la autora.

Como piezas de la Matrix aprisionadas en un espacio sin sentido, intentamos una lucha desesperada y a menudo estéril por la supervivencia